
Ahora que eres más consciente de tu cuerpo y lo que pones dentro de él, te tropiezas con un término más que debes buscar y aprender, Transgénicos. Parece una palabra sacada de una película de terror y creeme que podría decirse que lo es, porque aunque mercadean que son la solución al hambre mundial, realmente lo único que busca es llenar los bolsillos de las corporaciones que los inventaron.
Navegar el mundo de las etiquetas es abrumador, sin embargo, con paciencia y práctica llegas a familiarizarte con todo lo que tiene que ver con ellas y sabes distinguir cuando algo está certificado orgánico, cuando algo es convencional o cuando simplemente te quieren lavar el cerebro y hacerte creer que es natural.








